- ¿Y cómo te fué durante este año?
La pregunta venía de una amiga que en realidad no es amiga. Sólo buena gente que en realidad no conoces, con un gran corazón, con gustos en común, que con lo poco que la conozcas sabes que detrás se esconde un gran corazón. Es lo que tiene la voz hoy en día, no sabes de donde viene, incluso si es una voz cálida, y no va solo a ti. Pero, sin entrar en rodeos, es una buena pregunta, de una buena persona. Suficiente para responder.
- Bueno… este año no fue mejor que el anterior. Diríase que peor. Pero el año anterior me molestaba mucho más. Creo que he madurado, este año protesté poco.
Y sin embargo la sombra seguía ahí. Ahora me toca a mi preguntarme, pero esta vez la pregunta que hago yo va hacia mi. A mi no me puedo mentir. En realidad no sé mentir, pero a mi ni me intentaría mentir.
- Baro… ¿Como ves el año que acaba?
- Verás, Baro. A tí no te puedo mentir. Es curioso que haya empezado a usar gafas en el 2008. ¿Sabes por qué?
- Hmm… si no me lo dices, no.
- Porque ahora en el 2009, en 12 meses me las he puesto menos que en el 2008 en 6 meses. Y sin embargo veo mucho mejor. Llevo toda mi vida diciendo que entiendo a la gente un poco más. Pues bien: creo que por fín puedo decir que ya entiendo de verdad a la gente. Por fin veo las cosas con claridad.
- ¿Y que tal lo ves?
- No me gusta.
- ¿No te gusta? ¡No me estarás otra vez con tus pesimismos…!
- No. Para empezar, la gente es asociativa.
- Explícate, anda, que me tienes frito con tus vocablos.
- Quiero decir que si tu siempre vistes de rojo, la gente pensará antes de verte que llevas algo rojo puesto.
- Tú eres más de vestir de verde montaña, me parece.
- No hablo de eso, hablo de que la gente te etiqueta.
- Sigue.
- El año pasado tuve una depresión, a principio flojilla, luego se acentuó, estuve gilipollas hasta febrero, más o menos.
- Ajá.
- Pues bien, vale que toqué las narices a alguna gente, pero después, estando bien, ala mínima ya “estoy otra vez con mis pesimismos”.
- Ups. Lo siento…
- Tch, no es por tí. Es porque se hubo gente que estuvo y gente que no, y gente que también dio su tabarra y yo estuve, y siglos mas tarde me mandaron a tomar por saco. Dos veces, con separacion de meses: una en abril, otra en julio.
- Ya sé de quien hablas. Pero…
- … pero ya se ve de que palo gasta cada uno. Una farsa. Lo de la etiqueta se aplica a mucha mas gente, pero en este caso ya vi como era en realidad esa persona.
- ¿Y si acaba leyendo esto?
- Pues tan contento. ¿Qué pinta el aquí, si aquí no entra nadie? Si entra, será para ver si digo algo de él. ¡Hola, farsa!
- No mentes… no mentes.
- Me la sopla.
- ¡Oh, que vulgar!
- ¡Deja de burlarte de mi!
- Jajaja. ¿Bueno, y eso es todo? ¿Ver el telón bajar te ha jodido el año?
- Bueno, ví la verdadera cara de otra gente, y también me cercioné de que alguna gente es imbécil aunque pensaba que quizá no.
- OH, ESOS.
- Jajajajaja, sí, esos. Pero bueno, ESOS me dan igual. Yo a lo mío.
- No sé, no sé.
- Que sí. Esa no es la gente que me importa. De esos ya estoy hasta el gorro. ¡Eh, por cierto, si algún colega lee esto, no hablo de vosotros!
- ¿Qué decías antes de etiquetar a la gente?
- Yo también soy gente.
- ¿Igual de horrendo, miserable, sucio, y rastrero que toda la raza humana?
- Pse… algunos intentamos ser fieles a la identidad propia. Esa es la gente que me importa.
- ¿Y yo entro en ese grupo?
- ¡Claro que sí, parvo!
- ¡Ah, bueno!
- Bueno, siguiendo con el tema: este año perdí una parte muy importante de mí.
- ¿Tu trozo de escápula? ¿Que tal mueves el brazo?
- Bueno, a veces pienso que no hice suficiente rehabilitación. El brazo derecho se me cansa más… a veces noto el trocillo de nosequé que me metieron, a veces estiro el brazo y no va… pero mientras pueda tocar el bajo… La verdad, esto fue muy duro para mí. Por muchas razones, además. Pero no hablaba de eso.
- Oh… ya sé de que hablas. De Luci, ¿verdad?
Tras un suspiro, y una mueca que parecía un intento de echar los ojos hacia atrás, la conversación sigue.
- Exacto… todavía no llego a creérmelo. A veces llego a casa por la tarde-noche, no hay nadie, y pienso que va a estar ella allí, esperando en la puerta, para saludar, para curar su soledad, y para pedirme que le rellene el plato.
- Tuvo que ser un golpe.
- Aún lloré en verano cuando mi hermana me enseñó el sitio donde está enterrada. Y eso que murió en semana santa. Aún me entra la lágrima ahora. Parece mentira que yo, con lo que he vivido, no sea capaz de asimilar que a veces alguien ya no está. Quiero decir, lo asimilo, bien, pero el recuerdo duele. Por las cosas buenas que hay que olvidar pero no debes olvidar.
- Parece que las cosas malas solo te ocurrieron la primera mitad del año…
- Bueno, la sombra de la farse estuvo desde ese momento hasta ahora. No molesta, pero es como un grano que no puedes rascarte. Aparte de situaciones al respecto, que te hacen pensar en a quién le afecta aparte de a mi.
- La culpa, en todo caso, no es tuya.
- En absoluto.
- ¡En serio!
- ¡QUE SÍÍÍÍÍÍ!
- Por si acaso…
- Y luego están las cosas de siempre. Ya sabes, todas esas cosas, que son muchas y no una, que o empeoran, o no mejoran, o mejoran muy poco.
- Bueno, ya estamos otra vez con lo del colmo del pateticismo.
- ¡Pero es que es verdad! La diferencia está en como me lo tome, pero los hechos son los hechos.
- ¡Pero…
- ¡Pero nada! Piensa en la segunda guerra mundial. Toda la mierda del holocausto. Hoy en día hay nazis, que piensan que todo eso estuvo bien; luego está la gente normal. Sin embargo, el holocausto, salvo teorías naziconspiranoicas, estuvo ahí y eso no se cambia.
- ¿Qué coño tiene que…
- Pues que la diferen…
- ¡No me interrumpas!
- Pues que la diferencia es que estoy hasta los huevos de que mi vida no cambie por mucho que intente, me preocupe, me moleste, grite, llore o ríe. Ahora simplemente me desentiendo.
- Baro…
- ¿Qué?
- ¿No crees que deberías importarte un poco?
- ¡Pero si yo me importo! Pero lo único que gano preocupándome por cómo va mi biografía es desenmascarar farsas, y la verdad, ya esto hasta los huevos.
- Creo que te importa demasiado la opinión de los demás.
- No más que al resto del mundo. Es más, mucho menos. Yo solo lo hago explícito. Nada más. No quiero dejar que las serpientes naden en mi médula.
- En una canción de esas tuyas dices todo lo contrario.
- Esa canción no va dirigida a mi. Y ahí lo que quiero decir es que el dolor no se quita con dolor. Yo no estoy quitándome serpientes de mi médula. Estoy diciendo que no quiero ya serpientes. ¡A tomar por culo!
- Hablando de canciones, también podrías hacer una retrospectiva de lo que has escrito.
- He escrito TANTO. He escrito sobre cosas de las que te hablé ahora, he escrito sobre cambiar, sobre morir de forma metafórica, para cambiar, he escrito sobre resucitar golems, he escrito sobre dejarse llevar, he escrito deseos, pesadillas, drogas, sueños, sobre no saber si quieres a alguien, sobre…
- ¡Eh! ¡Alto!
- Bah, déjalo, no me preguntes sobre eso.
- ¿Por qué? Creo que es un tema clave, y resume un poco todo.
- Porque, ¿sabes qué? mañana, o técnicamente hablando, hoy, se acaba este año tan malo, y no quiero pensar en eso. Quiero pensar en como van los planes al final. Si haremos botellón, si podremos comprar el alcohol sin contratiempos, si tenemos sitio, en el traje, en los nervios, el nudo de corbata, respirar aire, no mojarse… despedir esta mierda de año con una patada en el culo.
- Creo que, pese a los contratiempos, no fue tan mal.
- Me importa una mierda, ¡Lo voy a mandar a tomar por el puto culo!
2 comentarios
RSS de los Comentarios Identificador URI de TrackBack


Jaja la pregunta es la de invisble-movement no?
Jajaja, sí. Es que me apetecía extender la respuesta ‘un poquito’ más.