{El demonio electrónico: 9} Larry

Un hombre de mediana edad, alto y escuálido, se despierta por el claxon de un coche, mientras dormía en una pequeña cabaña en medio de la nada. Abre sus ojos, saltones y con unas ojeras que dan la impresión de que su mirada te taladra, y apoya las manos en el suelo – sobre el cual dormía – para ponerse en pie, de un salto. Se acerca a la ventana y espía entre las láminas de la persiana: Un Chevrolet Impala, modelo algo viejo. Es conocido. Levanta totalmente la persiana para que sepan que ya se ha levantado, y se acerca a una pileta que tiene instalada, para lavarse un poco la cara. A continuación sale de la cabaña, para recibir a su amigo con los brazos extendidos.

Del coche sale un hombre de semblante serio, algo fornido, de pelo moreno.
- ¡Por dios, estás hecho una mierda, tío!
El hombre de la cabaña responde con su voz permanentemente cansada:
- Yo también me alegro de verte, Dwain.
- Oye, que yo me alegro de verte, no lo dudes, pero me alegraría más si no estuvieses consumiéndote.
- Bueno, consumir consumo.
- No se trata de eso, Larry. Se trata de que comas algo, de vez en cuando… ya me imaginaba yo algo así, por eso te he traído algo de comida, para que guardes. Pasta, arroz, conservas, y un par de pizzas. Las pizzas son para tomarlas hoy, los dos. No tienen muy buena pinta, pero tampoco conozco aún los sitios buenos en Carlin.
- ¿Son de Pizza Industry?
- Sí.
- No hay nada más en Carlin. Si quieres tomarte una buena pizza tienes que irte a Elko, o hacértela tú mismo.
- Ya veo. Y bien, ¿Cómo van las cosas por la mina?
- Aburridas. Bueno, el otro día cacé un conejo.
- ¿Y te lo comiste?
- Nah, no tenía hambre. Lo llené de pastillas y lo tiré en medio del desierto, para que se lo comiera un coyote.
- ¿Mataste a los pobres animales por placer?
- No, los aullidos de los coyotes no me dejan dormir por las noches. Odio a esos bichos.
- ¿No dormirías mejor en algún sitio que no fuese el suelo?
- No es eso. Hoy dormí de un tirón. Me despiertan los aullidos. Eh, deberías haber visto al coyote. Se puso a correr en círculos, se mordió su propia cola hasta arrancársela y cuando se le acercó otro coyote, le atacó. Casi lo mata, pero al final estaba tan colocado que cayó redondo y el otro lo remató.
- ¿Pero qué le diste al pobre animal?
- Pues, una de cada, excepto de las suicidas.
- Te pasas de cruel.
- ¿Cruel? Deberías verme sufrir cuando no duermo. Eso sí que es cruel.
- ¡Si durmieses en la civilización, y no aquí, rodeado de animales…!
- Tampoco hay tantos animales en el desierto. Por eso es un desierto. De hecho, no oigo aullidos desde el martes. Creo que he hecho bien.
Dwain mira a su amigo con una mezcla de incredulidad, rabia, pena y sarcasmo.
- ¿Bien? Este es el tipo de cosas que hace que la gente eche de menos a los coyotes. ¿Te deshiciste bien de los cadáveres? ¿Qué pasa si alguien encuentra a tu conejito pastillero, o al chucho?
- ¿Quién lo va a encontrar? En Carlin hay cuatro polis, voluntarios, que apenas comen donuts y ponen multas de exceso de velocidad. Los de Elko no vienen hasta aquí si no hace falta. Además, la mina es grande, si quisiesen encontrar mis cosas por ahí, simplemente no podrían.
- ¿Y ya no tiene oro la mina?
- Por lo menos no a una distancia a la que valga la pena sacarlo. La mina está abandonada, el único oro que hay aquí lo fabrico yo mismo. Por cierto, ¿me trajiste los ingredientes?
- A eso vine. Eso y a verte y traerte la comida.
- Perfecto. Me estaba aburriendo sin tener nada que sintetizar.
- Aún no me creo que hagas esto por diversión.
- Es lo único que me hace sentir cosas. Hacerlas, probarlas, y matar. El dinero sólo es para poder seguir haciendo, y comer cuando no me olvido. Al final acaban sobrando. En cuanto me aburra de hacer pastillas, me tomo la de los ojos en X y que os den a todos por el culo.
- Lawrence, deja de decir eso, coño… Si no fuese porque mañana habrías hecho diez más y las habrías escondido, te quitaba todas las X ahora mismo.
- No lo entiendes. Yo sufro mucho.
- Todos sufrimos, Larry.

Advertisement

Dejar un comentario

Aún no hay comentarios.

RSS de los Comentarios Identificador URI de TrackBack

Deja un comentario

Fill in your details below or click an icon to log in:

Logo de WordPress.com

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Cambiar )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Cambiar )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Cambiar )

Connecting to %s

Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.